Comparte tu tiempo, transforma su mundo

Ser voluntario o voluntaria en Mon La Bassa es mucho más que ayudar: es comprometerte con una causa que transforma vidas, empezando por la tuya. Es formar parte de un lugar donde cada pequeño gesto se convierte en un acto de amor y cada día es una oportunidad para marcar la diferencia.

Aquí, cada mano que ayuda, cada mirada que cuida, cada palabra que transmite respeto, suma. No importa si vienes un día, un fin de semana o decides involucrarte a largo plazo. Tu tiempo tiene un valor incalculable.

Nuestro equipo de voluntariado es el motor que sostiene el día a día del santuario. Sin ellos, nada de esto sería posible. Gracias a su entrega, más de 300 animales rescatados del abandono y el maltrato reciben atención, alimentación y, sobre todo, el cariño que merecen.

Y no solo se trata de ayudar: también es una experiencia enriquecedora a nivel personal. Te llevarás aprendizajes, amistades, momentos inolvidables y una conexión profunda con los animales y con la naturaleza.

Voluntariar en Mon La Bassa es regalar y regalarte. ¡Te esperamos con el corazón abierto!

«Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo».

¿En qué consiste el voluntariado?

Ayuda en la alimentación, limpieza y cuidados de los animales.

Mantenimiento de los espacios del santuario.

Apoyo en eventos, visitas guiadas y jornadas educativas.

Y sobre todo: presencia, empatía y compromiso.

Perfil que buscamos

No necesitas experiencia previa, pero sí muchas ganas de aprender, responsabilidad y una actitud abierta y respetuosa con los animales y con el equipo.

Tener sensibilidad hacia el bienestar animal y compartir nuestros valores de respeto y no explotación es esencial.

Cómo participar

Si quieres formar parte del voluntariado, escríbenos a hola@monlabassa.org contándonos un poco sobre ti, tu disponibilidad y motivación.

Realizamos jornadas de acogida para todas las personas nuevas, donde te explicaremos en detalle el funcionamiento del santuario y las tareas.

Si alguna vez te has preguntado cómo hacer algo que marque la diferencia, esta puede ser tu oportunidad.

Aquí, cada minuto de tu tiempo cuenta. No necesitas ser experto, solo tener el corazón abierto y el deseo sincero de ayudar. Tu presencia puede marcar un antes y un después en la vida de un animal que ha sufrido, en la historia de un santuario que resiste, y en una comunidad que crece con fuerza desde la empatía.

Tu tiempo puede convertirse en alimento, refugio, cuidados, compañía, y esperanza para quienes no tienen voz. Puede ser el empujón que necesitábamos para seguir adelante un día más.

Gracias por querer formar parte del cambio. Porque con cada persona voluntaria, Mon La Bassa se llena de más vida.

«A todos los voluntarios de Bassa, los que han sido, los que son y los que se unirán a nosotros – A todos – ¡Gracias!»